No estuve en los inicios de agilismo.es.
No fui al AOS 2009.
No conocía el resto de eventos de la comunidad.
Hasta que un buen día, ahogada en un caos organizativo y técnico, conocí las metodologías ágiles. Su mensaje humano y sensato caló rápidamente. Sus técnicas conseguían estabilizar y encauzar mis desarrollos.
Con alguna que otra migaja de moral y generosas dosis de ingenuidad y energía he ido quitándome la venda de los ojos e intentando transmitir a todos los que me rodean la pasión que siento por esta forma de entender la vida que es agilismo.