Me defino en mi blog “Se hace camino al andar…” como un informático vocacional en busca de la calidad y sus efectos colaterales, y no es por casualidad. En el ocheintaitantos (mi memoria flaquea un poco) conseguí convencer a mis padres para que me compraran un Commodore VIC-20 y escribí mi primer:
10 PRINT "HOLA" 20 GOTO 10
Me quedé extasiado ante aquella máquina que me saludaba como un genio de la lámpara, agradecido por haberlo liberado. Eso fue hace mucho, mucho tiempo; ahora ya sé programar otras cosas y ya no me quedo (habitualmente) embobado delante del ordenador.
En 2008 decidí aprovechar mis circunstancias personales para tomarme un respiro, mirar atrás, a los lados y, sobre todo, hacia adelante. Desde entonces muchas cosas han pasado: he aprendido mucho, de mucha gente, he hecho grandes amigos e incluso he dado un salto al vacío (que aún no ha acabado). Muchos objetivos aún por delante, la mayoría aún por descubrir.
