Estamos descubriendo mejores maneras de desarrollar software tanto por nuestra propia experiencia como ayudando a terceros. A través de esta experiencia hemos aprendido a valorar:
Individuos e interacciones sobre procesos y herramientas
Software que funciona sobre documentación exhaustiva
Colaboración con el cliente sobre negociación de contratos
Responder ante el cambio sobre seguimiento de un plan
Esto es, aunque los elementos a la derecha tienen valor, nosotros valoramos por encima de ellos los que están a la izquierda.
De acuerdo, no somos muy originales, porque esto ya lo escribieron en 2001 gente que hoy es tan reconocida internacionalmente como Kent Beck, Martin Fowler, Robert C. Martin, etc. A estas frases se las conoce como el Manifiesto Ágil.
El Manifiesto Ágil viene acompañado de 12 principios que nos sirven para enfocarnos a la hora de hacer agilismo. Porque ser agilista no es tan fácil. Hay videos que explican Scrum en 10 minutos, por ejemplo, pero es muy fácil quedarse con ese mensaje de simplicidad y luego fracasar en la implantación porque no se han interiorizado los principios en los que estas metodologías se basan.
Ser agilista implica un cambio de mentalidad respecto a la que nos encontramos habitualmente en nuestro sector. Ser agilista implica que eres un profesional autoexigente, en el que se puede confiar y que tratarás de colaborar con tu equipo y con el cliente para satisfacer las necesidades de este último. Y si ya llegar a conseguir esto individualmente no es fácil, cómo no va a ser difícil conseguirlo para todo un equipo.
¿Qué pretendemos con agilismo.es?
Queremos ayudar a descubrir una manera más consciente y humana de hacer nuestro trabajo: el desarrollo de software. Porque mucha gente vive de su trabajo, pero a nosotros nos preocupa ser capaces de vivir nuestro trabajo.